dragón de Komodo

Especie de lagarto más grande del mundo: hasta tres metros y 70 kg.


El dragón de Komodo (Varanus komodoensis) es un lagarto del género de los Varanus y que sólo se encuentra en algunas de las islas menores de Indonesia. Pueden llegar a medir cerca de tres metros de longitud y pesar más de 70 kg, siendo los machos algo mayores que las hembras. El tamaño de las presas es mayor conforme aumenta su propio peso, abarcando desde insectos hasta ciervos y jabalíes. Para cazar a mamíferos tan grandes se ayuda de un veneno producido en glándulas especializadas de su mandíbula inferior y que, entre otras cosas, reduce la coagulación sanguínea y provoca un shock en la víctima. De hecho, aunque logre escapar, una presa puede morir días después a causa de este veneno. La carroña también es importante en la dieta de estos animales.

La población de dragones de Komodo se estima en alrededor de 4.000 ejemplares aunque no se descarta que queden menos de 3.000 por lo que se considera una especie en relativo peligro de extinción. Los dragones de Komodo son la atracción turística más importante en su área de distribución aunque no gozan de mucha popularidad entre la población local ya que son animales peligrosos y suelen matar animales de granja.

En cuanto a su aspecto, los dragones adultos tienen la parte superior de su cuerpo de color marrón, el vientre de color gris y párpados amarillos, así como la lengua. Las hembras también pueden presentar manchas en el hocico de colores verdosos y rosáceos. Los jóvenes, además, tienen manchas blancas, amarillas y naranjas por diferentes partes de su cuerpo, y un hocico que se irá oscureciendo con la edad. Son animales que destacan por su aspecto robusto, boca ancha, patas cortas y cola gruesa que supone aproximadamente la mitad de su longitud total. Los dedos de los pies tienen garras cortas pero muy afiladas que se curvan hacia atrás y sus dientes, también curvados, pueden llegar a medir hasta dos centímetros en los individuos más grandes. El ejemplar macho más grande que se ha registrado medía 304 cm de largo y pesaba 81 kg, mientras que la hembra más destacada llegaba a los 267 cm y 42 kg. El varano acuático (Varanus salvator) es un lagarto de la misma familia que puede llegar a ser algo más largo pero su cuerpo suele ser más estilizado y pequeño.

El dragón de Komodo vive en Indonesia en las islas menores de la Sonda: Komodo, Rinca, Gili Dasami, Gili Motang y en las costa noroeste de la isla de Flores. Por lo general, evitan zonas demasiado abiertas o demasiado densas, prefiriendo zonas intermedias con mucha vegetación como bosques monzónicos estacionales y pastizales.  

Los dragones de Komodo son muy activos ya que suelen recorrer entre uno y cinco kilómetros diarios, a una velocidad parecida al andar del ser humano, pudiendo llegar a alcanzar los 18 km/h durante medio kilómetro si fuera necesario. También son capaces de nadar unos 500 metros y sumergirse hasta cuatro de profundidad pero no están considerados buenos nadadores. Sus horas de mayor actividad abarcan las horas de sol pero cuando el calor aprieta buscan refugios frescos como agujeros de hasta tres metros de largo que excavan ellos mismo con sus patas delanteras o zonas de densa vegetación que arroje sombra. Estos animales son excelentes escaladores a una temprana edad, pudiendo trepar árboles de varios metros de altura es busca de comida, sol y protección frente a grandes depredadores. Cuando su longitud supera el metro y medio pierden su capacidad de escalar y se resignan a vivir en el suelo. Los habitantes de Komodo suelen construir sus casas sobre pilotes y mantener las puertas exteriores cerradas ya que pueden subir escaleras fácilmente independientemente del peso o de la edad.

Estos animales con cazadores oportunistas y que rara vez persiguen a sus presas, siendo las más comunes grandes vertebrados como ciervos, búfalos de agua, potros salvajes, pequeños jabalíes, macacos, perros salvajes, cabras, serpientes o tortugas marinas. También pueden llegar a comerse a otros jóvenes dragones si sienten la necesidad extrema. Suelen cazar en grupo de forma sigilosa haciendo uso de su peligrosa boca, mordiendo y sacudiendo a la víctima, muchas veces arrancando sus intestinos directamente. Aunque la presa logre escapar a los mordiscos no suele haber lugar para la esperanza ya que el veneno hará su trabajo inevitablemente. La carroña también es una parte muy importante de su dieta. Los dragones de Komodo pueden comer más de dos tercios de su propio peso, tardando varios días en digerir su festín.

El mencionado veneno sale entre los dientes de la mandíbula inferior, causando en la víctima pérdida de conocimiento por una repentina caída de la presión arterial (hipotensión arterial), una excesiva sensibilidad al dolor (hiperalgesia) y una inhibición de la coagulación de la sangre (coagulopatía) con hemorragia acelerada. También contiene bacterias patógenas que pueden causar la muerte por sepsis (envenenamiento de la sangre) pasado un tiempo. La agresividad de su veneno compensa la fuerza de bruta de su mordida que, sin ser débil, es, por ejemplo, seis veces inferior a la de un cocodrilo equivalente.

Son animales que se comunican muy bien entre ellos dentro del contexto de los lagartos gracias a su expresión corporal. Los gestos amenazantes incluyen levantar la cabeza en pasos ascendentes, extender la garganta verticalmente, silbar, llevar la cola a una posición de azote, abrir la boca o correr hacia el oponente. La sumisión se indica bajando la cabeza o presionando el cuerpo contra el suelo.

La temporada de apareamiento se extiende entre Mayo y Agosto. Los machos suelen recorrer grandes distancias buscando pareja. A menudo surgen disputas entre machos listos para aparearse, disputa que se resuelve “abrazándose” mutuamente de pie sobre sus patas traseras y cola hasta que el oponente acaba en el suelo. Alrededor del mes de Septiembre, las hembras suelen poner una veintena de huevos de unos 9 cm y 125 gramos, distribuidos en diferentes nidos de aves o en agujeros excavados por ellas mismas. Las crías eclosionan tras aproximadamente ocho meses con una longitud de 40 cm. Su esperanza de vida ronda entre los 25 y los 30 años.

Los dragones de Komodo evitan la confrontación con los humanos y sólo se muestran agresivos si se ven acorralados y amenazados. De hecho, los animales en cautiverio suelen mostrarse dóciles y reconocer a sus cuidadores.
 


Javier Rodríguez
20 de Agosto de 2021

Comentarios