Universo

 Es todo lo que existe. Conjunto formado por espacio, tiempo, energía y materia.

El universo profundo (HUBBLESITE)

Universo es una palabra que, a pesar de escucharla frecuentemente y de asimilarla como un término ordinario, no deja de representar un misterio vital para el Ser Humano. Desde tiempos remotos hemos mirado al cielo con fascinación por todo lo que sucedía allí arriba, desde el juego que proponen los movimientos diarios del Sol y de la Luna hasta el espectáculo que ofrece una noche estrellada sin contaminación lumínica. Poco a poco fuimos adquiriendo consciencia sobre la enorme magnitud del mundo que nos rodeaba a la vez que nuestra curiosidad y comprensión aumentaban.

Aristóteles fue -que sepamos- la primera persona en afirmar que todas las personas vivimos en una especie de bola gigantesca e inmóvil en vez de sobre un enorme planicie. La sombra curva proyectada sobre la Luna durante su eclipse, las diferentes alturas de la estrella Polar según se viajase hacia el norte o hacia el sur y la lenta desaparición de un barco en el horizonte parecían argumentos suficientes para convencer a los terraplanistas de su época. Seis siglos más tarde Ptolomeo se aventuró a decir que nuestro globo era el centro de un sistema compuesto por gigantescas esferas invisibles que transportaban hasta otros cinco planetas que a su vez quedaban encerradas por una exterior de estrellas fijas. La Iglesia Cristiana llegó a aceptar esta idea al no contradecir sus creencias, algo que no ocurriría con la siguiente propuesta hecha, precisamente, por un sacerdote polaco. En 1514, Nicolás Copérnico publicó de forma anónima un modelo heliocentrista donde todos los astros orbitan alrededor de un Sol estático. Su visión fue apoyada décadas después por los famosos astrónomos Galileo Galilei y Johannes Kepler, creador del telescopio y descubridor de las órbitas elípticas respectivamente. A finales del XVII se dio un paso más hacia la comprensión del Universo gracias a Isaac Newton y su obra Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. En ella, Newton explicaba cómo todos los cuerpos se atraen entre sí en función del tamaño y de la distancia por efecto de la gravedad.

Durante todo este tiempo, la mayoría de pensadores e investigadores asumían que el Universo era algo infinito y que siempre había existido. No había pruebas de lo contrario así que simplemente se aceptaba como tal. Y si alguien prefería opinar lo contrario le bastaba con aludir a una supuesta autoría de Dios para fundamentar su reflexión. Sin embargo, en 1929 Edwin Hubble se dio cuenta de algo que revolucionaría siglos de investigación: las galaxias se estaban alejando unas de otras. Esto quería decir que, en el pasado, los astros habían estado más cerca unos de otros, quizás hasta el extremo de encontrarse inicialmente unidos de alguna forma. He aquí la base teórica del Big Bang.

La famosa teoría del Big Bang afirma que hace aproximadamente 13.800 millones de años todo el Universo estaba concentrado en un punto tan infinitamente denso y caliente que terminó generando una especie de gran explosión (singularidad), dando origen desde ese preciso momento al tiempo, al espacio, a la energía y a la materia. Este planteamiento permitió reconciliar a la Iglesia con la Cosmología ya que dicho momento inicial podía tener su explicación en una hipotética  intervención divina. Y es por esta razón por la que, precisamente, muchos científicos de mitad del siglo XX se opusieron a dicho modelo teórico con el británico Fred Hoyle al frente, quien irónicamente acuñó el término big bang.

El Universo, nada más nacer, comenzó a expandirse a la vez que se iba enfriando, permitiendo que unas partículas llamadas quarks formaran neutrones y protones, base de la materia ordinaria. El primer elemento químico creado fue el hidrógeno debido a su simplicidad: un protón y un electrón. El helio, algo más complicado estructuralmente, apareció poco después. Juntos dieron lugar a nubes que, ayudadas por la fuerza de la gravedad, se convertirían en la materia prima de las futuras galaxias. Unos 3.000 millones de años después de la explosión primordial el fenómeno más popular era la formación de nuevas estrellas. Las partículas subatómicas siguieron combinándose de una forma cada vez más elaborada, dando origen a decenas de nuevos elementos químicos que permitirían la posterior aparición de planetas y, finalmente, vida. Pero no sólo de materia vive el Universo. De hecho, la materia bariónica -que es su nombre científico- apenas representa el 5% de la composición del Universo. El resto se divide entre materia oscura fría (24%) y energía oscura (71%). La primera es un tipo de materia que no sigue las normas establecidas y que está formada por partículas que aún nos resultan desconocidas, mientras que la segunda es un tipo de energía repelente sobre la cual tampoco se sabe mucho pero cuya existencia les conviene a los cosmólogos para poder explicar la cada vez más rápida expansión del Universo. Esta distribución cósmica equivale a una densidad de 6 protones por metro cúbico, lo que se traduce en un Universo con forma (casi) plana.

Composición del Universo (13 PALABRAS)

El hecho de aceptar la teoría del Big Bang como válida supone reconocer que el Universo es algo finito ya que tuvo un momento inicial y una expansión posterior que, por cierto, a Albert Einstein le costó reconocer. Entonces, ¿cómo de grande es el Universo? Lamentablemente, nuestro conocimiento actual no nos permite responder con precisión a esta pregunta. Pero lo que sí sabemos con seguridad es que el llamado universo observable tiene un diámetro de 93.000 millones de años luz (cerca de un cuatrillón de kilómetros) desde nuestra posición. Y, por supuesto, demasiada casualidad sería que la Tierra estuviese localizada justamente en el centro de todo así que resulta fácil adivinar que el Universo es más grande en realidad.

Lo que sí conocemos es nuestra posición relativa en el universo conocido. La Tierra gira entorno a una estrella llamada Sol dentro de un sistema planetario denominado Sistema Solar. Este, a su vez, forma parte de una gigantesca galaxia que responde al nombre de Vía Láctea. Existen millones de galaxias que a su vez albergan millones y millones de estrellas que acogen un incalculable número de planetas desconocidos. ¿Planetas donde existe, existía o existirá alguna forma de vida? A día de hoy, nos resulta imposible saberlo.



Fuentes:
- Libro “A Brief History of Time” de Stephen Hawking (Bantam Books, 1988).
- Documental “Origins of the Universe 101” de National Geographic (2017).



Javier Rodríguez,
24 de Julio de 2021

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